Bizcocho de yogur, 1, 2, 3
Tiempo preparación
10 min
Tiempo cocción
35 min
 
El bizcocho de yogur de toda la vida, esponjoso y tierno
Categoría: Bizcochos sin lactosa
Ingredientes
  • 1 yogur sin lactosa
  • 1 yogur lleno de aceite de oliva suave o girasol
  • 2 yogures llenos de azúcar
  • 3 yogures llenos de harina
  • 3 huevos
  • 1 sobre de levadura química (16 gr.)
  • ralladura de un limón
  • 1 cdita. esencia de vainilla (opcional)
  • una pizca de sal
Elaboración
  1. Primero extraemos el contenido del yogur sin lactosa en un vaso, lo lavamos y secamos y usamos el recipiente del yogur para tomar las medidas del resto de ingredientes.

  2. En un bol grande añadimos los tres huevos y el azúcar. Batimos todo durante cinco minutos hasta que tenga un color blanquecino (Si queremos que el bizcocho salga más esponjoso podemos batir sólo las yemas con el azúcar, y luego incorporarle las claras montadas aparte, al final). 

  3. Añadimos entonces el contenido del yogur que teníamos reservado, el aceite, la ralladura de un limón y opcionalmente un poco de esencia de vainilla. Batimos para mezclarlo todo muy bien.

  4. Ahora vamos incorporando tres yogures de harina tamizándola junto al sobre de levadura química. Mezclamos con una espátula con movimientos envolventes hasta obtener una mezcla homogénea (este sería el momento de incorporar las claras, de haberlas montado aparte).

  5. Vertemos la mezcla en un molde con papel vegetal al fondo y engrasado por los laterales. El  horno debe estar  bien a 180ºC con calor arriba y abajo, pero a la hora de meter el bizcocho en el horno, ponemos calor sólo abajo, y lo horneamos durante 30 o 35 minutos (depende del horno). Es muy importante no abrir la puerta del horno porque podría bajarse el bizcocho.

  6. A partir de los 30 minutos abrimos y vamos comprobando con un palito pinchando el bizcocho (si el palito sale limpio el bizcocho estará listo) 

  7. Cuando esté listo, esperamos cinco minutos con el horno abierto para no sacarlo y que sufra un brusco cambio de temperatura. Pasado ese tiempo lo ponemos sobre una rejilla y lo dejamos enfriar antes de desmoldarlo.

Mis notas

Podemos servirlo tal cual, o con azúcar glass espolvoreado por encima, o calado con algún almíbar.

Incluso podemos espolvorearle azúcar y canela por encima antes de hornearlo para que haga una costra riquísima.