Roscos fritos de Semana Santa
Receta secreta de mi comadre Pilar de los mejores roscos fritos del mundo.
Categoría: postres sin lactosa, Recetas de Semana Santa
Raciones: 40 roscos
Autor: Orielo's Kitchen
Ingredientes
  • 4 huevos + 1/2 huevo más por las Ánimas Benditas
  • ralladura de 2 limones y 1 naranja grande
  • 16 gr. levadura química
  • 1 sobre doble de gaseosillas
  • zumo de 1 naranja (100 ml. aprox.)
  • 4 cdas. azúcar por cada huevo (16 + 1 extra por las Ánimas Benditas)
  • 3 cdas. aceite por cada huevo (12 + 1 extra)
  • 5 cdas. leche sin lactosa por cada huevo (20 +1 extra)
  • harina (la que admita, aprox. 1 kg.)
Baño de anís
  • 1 vaso anís dulce y anís seco rebajado con agua
  • azúcar
  • canela
Elaboración
  1. En una fuente vamos a añadir cuatro huevos (que son los que tomaremos como referencia a partir de ahora) más uno más que se le añade extra “por la Gracia de Dios” y batimos.

  2. Primero añadimos 16 cucharadas de azúcar (4 cucharadas por cada huevo) + 1 cucharada “por las Ánimas Benditas”. Continuamos batiendo.

  3. Después añadimos 12 cucharadas de aceite de oliva (3 cucharadas por cada huevo) + 1 cucharada “por las Ánimas Benditas”. Continuamos batiendo.

  4. Luego añadimos 20 cucharadas de leche sin lactosa (5 cucharadas por cada huevo) + 1 cucharada “por las Ánimas Benditas”. Continuamos batiendo.

  5. Posteriormente añadimos la ralladura de dos limones y de una naranja. También añadimos el zumo de la naranja) y un sobre de levadura (1 sobre por cada 4 huevos) y batimos todo muy bien (a ser posible con batidora) hasta integrarlo perfectamente.

  6. Por últimos vamos añadiendo harina a ojo (un kilo aproximadamente) poco a poco y removemos con una cuchara de palo hasta que podamos manejar la masa con las manos. Después espolvoreamos harina en la encima o mesa de trabajo donde vayamos a amasar y trabajamos bien la masa con las manos, añadiendo harina poco a poco si fuera necesario, que no quede pegajosa en las manos ni tampoco dura.

  7. La dejamos reposar sobre una bandeja engrasada con un poco de aceite durante unos 30 minutos, haciéndole una cruz a la masa con el canto de la mano.

  8. Cuando la masa haya subido, vamos arrancando bolitas para hacer los roscos. Para ello mojamos con un poco de aceite y harina la encimera y nuestras manos y giramos la bolita con las dos manos encima hasta conseguir formar un churro. Lo aplastamos con el puño para aplanarlo y ahora lo enrollamos sobre sí mismo en sentido contrario para volver a formar el churro (de esta manera conseguimos el pliegue en la mitad del rosco y evitamos hacerle cortes con un cuchillo). Por último cerramos el churro en un círculo y ya tenemos nuestro rosco.

  9. Mientras ponemos a calentar bastante aceite de girasol (o de oliva muy suave) en una perola honda donde vayamos a freír los roscos. Echamos un trocito de piel de limón y una ramita de canela para comprobar cuando el aceite está listo para freír los roscos y así aromatizamos el aceite.

  10. Vamos friendo los roscos un par de minutos por cada lado, volteándolos con unas pinzas, hasta que estén bien dorados. Los dejamos escurrir el exceso de aceite.

  11. Mezclamos a partes iguales 1 vaso de anís dulce y otro de anís seco (y lo rebajamos con agua aunque esto al gusto de cada uno) y lo vertemos en un bol grande.

  12. Vamos pasando cada rosco por el bol bañándolo un segundo por cada lado y dejándole escurrir el exceso de aguardiente durante unos cuantos minutos en un colador.

  13. Cuando el rosco ya haya escurrido, le espolvoreamos al aire con la mezcla de azúcar y canela, y los dejamos reposar unas cuantas horas antes de comer.

  14. Para conservarlos tiernos durante mucho tiempo, se recomienda guardarlos en una caja de cartón, forrada por dentro con un plástico que los envuelva por debajo y por arriba.